Cómo están influyendo las redes sociales en las manifestaciones populares, es un tema que cada vez suscita más interés, debido a la repercusión que ha tenido en las revueltas árabes y pese a que el fundador y propietario de Facebook, Marck Zuckerberg, se empeñe en decir que su red no es "necesaria ni suficiente" para poner en marcha una revolución.
Facebook, jugó un papel importante en las revueltas de Túnez y Egipto. Tiene 17 millones de usuarios en los países árabes, eso nos puede hacer una idea de su repercusión en estas sociedades. La red social permitió una rápida comunicación entre los jóvenes, que fueron capaces de burlar a los órganos de represión. Accedieron a la información que estos trataban de censurar.
Aunque los periodistas eran atacados a diario en Egipto y Túnez, gracias a internet la comunicación vivió un auge. Claro que no todos podían acceder a este medio de información, debido a los recursos económicos. Eran las clases medias y altas las que podían tener acceso a un PC y a conexión a internet. Pero la chispa prendió en todos los estratos de la sociedad.
En YouTube los vídeos llamando a los manifestantes e incluso juegos que se burlaban de los regímenes dictatoriales y sus líderes se hacían cada vez más frecuentes. Este es un video titulado los tres cerditos que simula un juego de ordenador.
Aquí os dejo un reportaje publicado por DAVID VARON, el 30 de mayo del 2011, titulado:
¿Por qué Twitter y Facebook nos sacan a la calle?
El Centro de Investigación en Comunidad, Periodismo y Comunicación (CJCR) de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Austin, en Texas, es uno de los institutos pioneros en la investigación del efecto de las nuevas herramientas de la comunicación sobre la sociedad.
Al frente del CJCR está Homero Gil de Zúñiga, un investigador español que, junto con otros dos colegas, acaba de publicar un estudio en el que analizan el uso de medios sociales (como Facebook, Twitter oMySpace) para informarse y la relación que este hábito tiene con el capital social, el compromiso cívico y la participación política de los individuos.
Gil de Zúñiga y los investigadores del CJCR han estudiado el consumo de noticias en redes sociales en Estados Unidos entre 2008 y 2009. Han descubierto algunos de los resortes que esconden los medios sociales para movilizar conciencias y actitudes cívicas.
Sus datos demuestran que el uso de las redes sociales para informarse, para consumir noticias, incrementa de forma significativo el capital social. También muestran que las personas que se informan a través de estas herramientas tienen un mayor grado de compromiso cívico y participan más en los problemas de la comunidad. La participación política, tanto ‘on line’ como ‘off line’ también es mayor. A cambio, este efecto no se produce en personas que usan las redes sociales solo para actividades recreativas o de ocio.
Se produce, en palabras de estos investigadores, un ‘círculo virtuoso’ en el que las personas que se informan a través de las redes sociales de internet tienden a participar más y una mayor participación lleva a mejorar los comportamientos de búsqueda de información.
Los datos demográficos que han recabado explican, además, que los jóvenes, las minorías étnicas y las personas con bajos ingresos presentan una tendencia mayor a informarse a través de las redes sociales. Para los investigadores del CJCR, esto “podría ser un signo positivo para una democracia más sana, puesto que los ciudadanos menos privilegiados tienden a consumir menos noticias a través de los medios ‘on line’ y ‘off line’ más tradicionales”. De alguna forma, las redes sociales saltan esa barrera y permiten que la gente acceda más fácilmente a la información y, por tanto, se estimule ese círculo ‘virtuoso’.
El trabajo de Gil de Zúñiga y sus colaboradores asegura que se refuerza el argumento de los que piensan que las redes sociales son herramientas útiles para la democracia, enlazando con trabajos previos que decían lo mismo de medios como los blogs. “A corto plazo, las redes sociales proveerán información adecuada y relevante para revigorizar el proceso democrático”, asegura su trabajo.
Las redes sociales ofrecen la posibilidad inmediata de discutir con nuestros amigos sobre las noticias: por ejemplo, en el muro de Facebook. Los investigadores creen que esta posibilidad incrementar el mecanismo de elaboración y reflexión con el que los individuos dan sentido a la información que reciben.
Cuando hablan de intermediarios que filtran las noticias, los investigadores del CJCR están revisitando una de las teorías más interesantes de la comunicación social, la llamada‘Teoría de los dos pasos’, expuesta por el estadounidense Karl Lazarsfeld hace más de medio siglo.
Frente a propuestas como la de la ‘aguja hipodérmica’, Lazarsfeld aseguró que las noticias emitidas por los medios de comunicación llegan a las masas a través del tamiz de unos individuos más cultos o mejor preparados que actúan como filtros.
Son los ‘influencers’, lo que se llama en español ‘líderes de opinión’. Son personas que actúan como redifusores de información en sus círculos sociales, en sus redes. Deciden qué es importante y qué no lo es en la oferta informativa. Y están en todos los ámbitos y en todos los estratos de la sociedad.
Son muchos los investigadores que, al analizar las redes sociales, recurren a la vieja teoría de Lazarsfeld. En las últimas semanas se ha publicado otro estudio que lo hace. Lleva la firma de Shaomei Wu, de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, y colaboran en él tres investigadores de Yahoo, el ya veterano buscador y portal web.
Su trabajo ‘Twitter, quién dice qué a quién’ se plantea cómo se desarrollan las relaciones de comunicación y, por tanto, las influencias y los filtros de información, dentro de Twitter, la red social de ‘microblogging’ que ha cobrado tanto protagonismo en los últimos acontecimientos.
Shaoemi Wu y sus colaboradores se plantean el análisis de los flujos de información dentro de Twitter y, en especial, cómo fluye la información que producen los medios de comunicación. Se plantean si las masas reciben en Twitter lo que los medios lanzan a Twitter o si, por el contario, hay un grupo de líderes de opinión que actúan como intermediarios y deciden qué circula y qué no circula por Twitter.
El trabajo, de gran complejidad, analiza unos 5.000 millones de mensajes emitidos entre 2009 y 2010, a lo largo de 223 días. Y, para filtrarlos, han tenido en cuenta cuatro grandes grupos de personas dentro de la red: celebridades (Barak Obama, Ladi Gaga, Paris Hilton…); medios de comunicación (CNN, New York Times); organizaciones (Amnistía Internacional, WWF…) y blogueros (BoingBoing, FamousBloggers, Gizmondo…) El trabajo se ha basado en analizar los mensajes que emite cada grupo y ver cómo se distribuyen.
También han estudiado las relaciones entre los miembros de cada grupo, de unos grupos a otros y de estos grupos a la masa de ‘tuiteros de a pie’.
También han estudiado las relaciones entre los miembros de cada grupo, de unos grupos a otros y de estos grupos a la masa de ‘tuiteros de a pie’.
Como parte del estudio, cuantificaron el grado en que los usuarios normales reciben información filtrada por otros frente a los que la reciben directamente de los medios. Descubrieron que incluso aquellos que recibieron en sus ‘time lines’ más de 100 urls de webs de medios de comunicación las recibieron filtradas por intermediarios. Esto muestra el altísimo grado de intermediación que se produce en la red. De hecho, calculan que la mitad de los mensajes que recibe un usuario han sido filtrados por otros antes de llegarle.
Los datos del estudio muestran que son unos 500.000 usuarios los que filtran para el resto. Lo más sorprendente es que sólo un 4% de estos usuarios pertenece a la élite. El resto, son gente común y corriente, ‘influencers’ anónimos. Los investigadores considera que son personas más conectadas y expuestas a los medios de comunicación que sus ‘followers’. principal conclusión del trabajo de Shaoemi Wu: el 0,05% de los usuarios de Twitter, unos 50.000 en el momento de llevar a cabo el muestreo, producía el 50% de todos los mensajes y, por tanto, concitaba la mayor atención. El otro 99,95% de las cuentas se reparte el otro 50% del contenido y la atención, lo que habla de un muy bajo nivel de aportación. El dato es impactante y deja bien clara la importancia que puede cobrar en Twitter una fuente que maneje bien sus resortes y que sepa cómo llegar a los líderes de opinión que, después, amplificarán el impacto del mensaje.
MARRUECOS, MOVIMIENTO 20 DE FEBRERO
Un grupo de jóvenes convocó una primera gran manifestación, el 20 de febrero, en Marruecos. Lo hizo a través de Facebook.
Los convocantes denominaron "Día de la Dignidad" las protestas por todo el país. Reclamaban una Constitución Democrática y lucha contra la corrupción. Fue una manifestación pacífica pero con duras represarias por parte del estado. El Gobierno cifró en 37.000 personas, el número de participantes.
La manifestación se saldó con numerosos heridos y muchos detenidos. Tuvo una gran repercusión en los medios de comunicación de todo el mundo. Esta presión hizo que Mohamed IV anunciara, en una rueda de prensa, una gran reforma constitucional para constituir una monarquía parlamentaria, al estilo europeo. En la actualidad al primer ministro lo nombra el rey. Abás el Fassi es el primer ministro desde el 2007.
Vídeo llamando a los marroquíes a manifestarse en YouTube.
EL MOVIMIENTO 6 DE ABRIL EN EGIPTO
El Movimiento del 6 de Abril, que agrupa a jóvenes contestatarios al régimen del presidente Hosni Mubarak, nació en la red social Facebook y logró saltar de la realidad virtual a la calle con sus continuos y masivos llamados a protestas populares.
El nombre evoca las jornadas de abril de 2008 en las que miles de egipcios manifestaron a través de Internet su solidaridad con los obreros del delta del Nilo que protestaban contra los aumentos de precios. El grupo que empezó a intercambiar mensajes en la red social Facebook se expandió rápidamente por la web.
El Movimiento del 6 de Abril surgió sin filiación a partido y ganó sus primeros adeptos entre jóvenes con buen nivel de educación, que se vestían de negro en señal de protesta contra el poder.
El grupo es a la vez un foro de discusiones y un gigantesco altavoz de convocatorias a manifestaciones. En julio pasado, apoyó el llamamiento del ex jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Mohamed el Baradei, a
transformar el sistema egipcio en un sistema democrático que asegure la justicia social.
La transcendencia de este grupo y su repercusión en Egipto es por todos conocida. Ganaron el pulso a la dictadura y acabaron con un régimen dictatorial, no sin cobrarse antes víctimas civiles, paralizar el país, sufrir represiones... Pero su constancia, su tenacidad, les llevó a conseguir sus objetivos.
TUNEZ, LA REVOLUCIÓN DE LOS JAZMINES
En Túnez, una red de activistas creó un corto documental sobre como la esposa del presidente utilizaba el avión estatal para sus viajes de compras. Utilizando fotos del avión despegando y aterrizando en las principales ciudades europeas, conocidas por sus tiendas. El vídeo circuló entre los líderes de la sociedad civil de Túnez, socavando la credibilidad del presidente y reforzando las impresiones sobre la corrupción. Aunque los primeros días los medios estatales no cubrieron la inestabilidad social en Túnez, las fotos y los vídeos circularon en las redes digitales usada por familiares y amigos.
La revolución, se inició como una serie de protestas democráticas, con gran presencia de jóvenes, que sentaron un precedente en el mundo árabe y consiguieron derrocar al gobierno autocrático de Zine El Abidine Ben Ali. La prensa tomó como fecha de inicio, el 17 de diciembre de 2010, cuando el joven universitario y vendedor ambulante Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo para protestar por la acción de la policía que, al confiscarle su puesto callejero de venta de frutas, le había condenado al paro, y continuaron por la reacción de la población con fuertes protestas ante el suceso, así como por el incremento excesivo de los precios en los alimentos básicos, la corrupción, las malas condiciones de vida de los habitantes tunecinos y la falta de oportunidades para superar la crisis económica que sufría el país desde 2008.
Todo esto fue caldo de cultivo para que el pueblo saliese a la calle y no fuera posible frenar las marchas, ni con fuertes medidas de represión por parte del ejército.
Tras aumentar los disturbios y las manifestaciones en la calle, el presidente, Zine el Abidine Ben Ali, huye del país el 14 de enero del 2011. Deja el poder en manos del primer ministro, señalando que se convocarían elecciones en un plazo comprendido entre 45 y 60 días.
El número de víctimas, heridos y detenidos fue numeroso.
El alzamiento del pueblo tunecino prendió la chispa para que otros países árabes se sumaran a las manifestaciones y derrocar así gobiernos dictatoriales no legitimados por el pueblo.
Efecto dominó de la revolución de Túnez.
Facebook volvió a jugar un papel clave en esta revolución, contaba con dos millones de tunecinos en la red. A pesar de que 4 de enero del 2011, el Gobierno aplicó una férrea censura en los medios de comunicación y bloqueó sitios web y correos electrónicos, especialmente de quienes usan la red social Facebook.
Laila Lalami, una escritora marroquí, escribió en Twitter: "internet facilita la comunicación, pero por sí solo no mantiene a la gente en las calles durante cuatro semanas."
También YouTube jugó un papel importante en la difusión de vídeos en el movimiento tunecino.
Estos movimientos fueron los precursores en el desencadenamiento de revoluciones en el mundo árabe. Continuaría con el levantamiento popular contra el régimen Libio. Estos tras las revueltas de Túnez y Egipto, convocaron el 17 de marzo un "Día de la Ira" que tuvo como consecuencia graves disturbios y toma de los manifestantes de la ciudad de Bengasi. Los rebeldes avanzaron hacia el este. Durante meses se produjo una guerra civil. La ONU autoriza los bombardeos en Libia para proteger a civiles. Los rebeldes se hacen más fuertes y continúan sus ataques. No será hasta el 12 de agosto que consigan victorias importantes y que se acaben haciendo con el control de país. En la actualidad las opciones sobre la mesa son la entrega de Gadafi, su captura o que se estanque el cerco, que podría ensangrentar más el conflicto, en la ciudad de Bani Walid.
El papel de los blogueros en las revoluciones árabes también ha sido muy importante, tanto que este año podrían ser candidatos al Nobel de la Paz.
30 de septiembre de 2011 | 13:24
La llamada Primavera Árabe parece ser firme candidata al Premio Nobel de la Paz de este año. El Comité Noruego del Nobel no anticipará nada, como es tradicional, hasta el 7 de octubre. Pero son ya varias las voces autorizadas que sugieren las muchas posibilidades de que se reconozca la revolución que sorprendió al mundo y el papel jugado por Internet en la misma.
El desafío sería identificar a una persona o al grupo que encarne, según el jurado, el espíritu de la revolución y reciba el premio de un millón y medio de dólares. “Es algo particularmente difícil en el contexto de estas protestas en las que no siempre ha habido una conducción identificable”, comenta Kristian Berg Harpviken, director del Instituto de Investigación de la Paz en Oslo.
Kristian Berg Harpviken postula a la egipcia Israa Abdel Fattah y al Movimiento del 6 de abril, del cual la bloguera es una de las fundadoras. “Ellos desempeñaron un papel clave en la movilización de las protestas en internet y después en la calle”, afirma Harpviken. También se habla de Wael Ghonim, elejecutivo de Google que se puso del lado de la revolución y que fue arrestado por las fuerzas de seguridad de Mubarak.
No menos posibilidades tendría la revolución tunecina. Como candidata suena con fuerza la bloguera Lina Ben Mhenni que empezó a criticar el régimen tunecino antes de que empezara el levantamiento en las calles.
A favor de una “representante” de la revolución tunecina juega el plazo de las postulaciones que terminaba en febrero y para entonces la única revolución que había “culminado” (ver comillas) era la que tuvo como protagonista a jóvenes como Lina Ben Mhenni.
“Se trata de una musulmana moderada, de una mujer, y si fuese premiada sería un apoyo a las redes sociales (en la difusión de las revueltas populares) y a la primavera árabe, explica el historiador de los Premios Nobel Asle Sveen Sveen.
Entre los 240 candidatos nominados no faltan el soldado Manning y WikiLeaks. Una web y un soldado. No lo está Mohammed Bouazizi que “prendió la llama de la revolución quemándose a lo bonzo”. Las reglas de la Fundación Nobel no contemplan que el premio pueda entregarse a título póstumo.



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